Cuando me descubrí erizado, caminando por la calle, con los ojos llenos de lágrimas, escuchando en el I-pod un tema de “Rodrigo”, supe que algo andaba mal.
Un amigo, certero en sus observaciones, lo definió hace un tiempo como el “Jim Morrison del cuarteto”. Y si bien alguna vez, mis músculos pilo erectores se pusieron en funcionamiento cuando L.A. Woman copaba la señal de radio; un Ocho cuarenta, Soy cordobés o Amor clasificado no había generado tal efecto. En realidad, no había desencadenado efecto alguno, más que el frenético movimiento de caderas y zonas adyacentes.
Nunca una trompeta me había estremecido tanto.
Ésta última frase (digna de acompañar una foto mía, en ropa interior, tirado culo pa’ arriba en una cesta de mimbre en la tapa de Paparazzi; adelantando la nota central, en la que cuento mi romance con el encargado de los vientos de La Vela Puerca), muestra claramente la sorpresa que sentí al verme a mí mismo en esencia, desprovisto de todo escudo y ajeno a prejuicios y mandatos sociales. O al menos eso creí.
¿Éste soy yo? ¿Es esto lo que realmente siento? ¿Un “turu tu tu tu” me emociona y conmueve hasta las lágrimas?
Tamaño planteo psicológico no puede resolverse en tres líneas (ni con tres líneas).
¿Indago en mi psiquis, a sabiendas de estar exponiéndome a duras conclusiones del tipo: “Tienes un trastorno grave de personalidad”, “Eres un motorola V3 de cantegril. Tu apariencia de rockerito desalineado, no es más que una carcaza tuneada”, “No podes escuchar Rodrigo, la puta que te parió” o “Ahh, ¡tenes I-pod! ¡Burguesito de mierda!”; o sigo jugando a ser el Sid Vicious sudaca del siglo XXI?
Comodidad, señores. Comodidad.
Arrodillado. Rezando frente al altar de fotos de Fabián Delgado, que engalana una de las paredes de mi cuarto, pidiendo perdón por tamaña herejía y falta de sinceridad; hago a un lado el tarro de gel (efecto húmedo, ¿cuál más sino?), me saco la remera de Bataola, pongo la discografía de Iron Maiden en el I-pod y (con campera de cuero en mano y bandana en la cabeza) salgo a rodar por la ciudad, en mi motocicleta negra, tomando whisky del pico, mientras canto a viva voz:
Ai nou
Its onli roc an rol
Bat i laic it
miércoles, 24 de junio de 2009
domingo, 21 de junio de 2009
Galletita, The Street
Sabemos que los superhéroes del primer mundo, no se preocupan por lo que sucede en estas latitudes.
Somos concientes de que el “corazón” del sudaquita brasilero, ayudante del Capitán Planeta, no solucionaría un carajo.
Los titanes del animé, ni saben de nuestra existencia.
Y El Noctámbulo – se comenta- está internado en Manantiales.
Razones suficientes para sentirnos desamparados, ¿no?
Pero a no desesperar, queridos compatriotas!
Hay un hombre elegido por los dioses. Un vejete oriundo de este bendito país con forma de corazón (el terruño, no el veterano), que ha venido a rescatarnos.
Con su extremidad biónica, es capaz de patear cualquier gangoso trasero. Su lengua filosa, lograría eliminar las escaras y (regalándole un peligroso y dialéctico cunnilingus) complacer a la mismísima ex ministra Azucena.
Él te necesita. Te pide que le des tu apoyo. Por eso (como el “YVAN EHT NIOJ” de Los Simpsons, intentaba llevarte a cumplir el mandato del Tio Sam) éste pro-hombre, con "sus manos para abajo y ahora se van arriba” te recluta, te invita, te conmina a unirte al movimiento de la galleta callejera.
Louis Albert “galletita” TheStreet, te invita a disfrutar de:
"El baile del cookie"
I say go.. go cookie
Go buy stuff in Estol.. yeah
I say go... go cookie
Don't brake more bones
Somos concientes de que el “corazón” del sudaquita brasilero, ayudante del Capitán Planeta, no solucionaría un carajo.
Los titanes del animé, ni saben de nuestra existencia.
Y El Noctámbulo – se comenta- está internado en Manantiales.
Razones suficientes para sentirnos desamparados, ¿no?
Pero a no desesperar, queridos compatriotas!
Hay un hombre elegido por los dioses. Un vejete oriundo de este bendito país con forma de corazón (el terruño, no el veterano), que ha venido a rescatarnos.
Con su extremidad biónica, es capaz de patear cualquier gangoso trasero. Su lengua filosa, lograría eliminar las escaras y (regalándole un peligroso y dialéctico cunnilingus) complacer a la mismísima ex ministra Azucena.
Él te necesita. Te pide que le des tu apoyo. Por eso (como el “YVAN EHT NIOJ” de Los Simpsons, intentaba llevarte a cumplir el mandato del Tio Sam) éste pro-hombre, con "sus manos para abajo y ahora se van arriba” te recluta, te invita, te conmina a unirte al movimiento de la galleta callejera.
Louis Albert “galletita” TheStreet, te invita a disfrutar de:
"El baile del cookie"
I say go.. go cookie
Go buy stuff in Estol.. yeah
I say go... go cookie
Don't brake more bones
lunes, 15 de junio de 2009
Ojalá que llueva café (versión libre)
Sin preámbulos.
Sin pomposas presentaciones.
Play, y a cantar.
(abrir el link en otra ventana, darle play y volver a leer la letra acá)
juan luis guerra - ojala que llueva cafe.mp3
Ojalá que llueva café (Versión Libre)
Ojalá que llueva, café en el campo.
Mis vacas, capuchinos, van a sacar
Si cae cocoa fuerte, Nescau preparo
Y si azúcar quemada, les hago flan
Oh oh, oh oh
Soy clásico y quiero... café
Ojalá que llueva un control remoto
Instalé un portoncito y lo tengo acá
Será porque está un poco, senil el Toto
Pero sin él no funca mi PPA
Ohh ohh, ohh ohh
Ojalá que al viejo del latiguillo
Algún futbolista, que admire él
Venga suavecito, le diga al oído
Vaya viejo y jubi... le-sé
Pa’ que su hija chica, no lo extrañe tanto
Con formol al viejo lo embalsamamo’
Pa’ que Sergio Gorzy, no moleste tanto
Ayer le inyectamos gripe del chancho
Mezclada en la droga, que toma en el palco
Ayer le inyectamos gripe del chancho
Ya se encontrará con… Yahvé
Ohh ouo oh ouo
Ojalá alguien vea el talento innato
Que tiene éste botija, que es como el sun
Montevideano y cero: humilde o chato
Quiero eliminar ese, “lugar común”
Ohh ohh, ohh ohh
Ojalá este pueblo de perspicaces
Use esa pericia para inventar
Algo que no sea el… repetido chiste
Parodista de car… na-vál!
Pa’ que el ser humilde o, decir: “campechano”
No me haga sentir que soy uruguayo
Pa’ que una mostaza, y éste mate amargo
No me enorgullezca como uruguayo
Ojalá le llueva, una idea nueva
A ese licenciado de nombre Orlando
O que se la mande… Yahvé
Pa’ que to’ los niños, golpeados por Cacho
Ahora que son hombres, le den un palo
Pa’ que la tintura, de esos pelos rancios
Cause en su cerebro, problemas varios
Ay, ojalá el payaso, pelusita venga hoy
Su nombre completo diga si es macho…
“Pelusa de ombligo”, seréeee
Sin pomposas presentaciones.
Play, y a cantar.
(abrir el link en otra ventana, darle play y volver a leer la letra acá)
juan luis guerra - ojala que llueva cafe.mp3
Ojalá que llueva café (Versión Libre)
Ojalá que llueva, café en el campo.
Mis vacas, capuchinos, van a sacar
Si cae cocoa fuerte, Nescau preparo
Y si azúcar quemada, les hago flan
Oh oh, oh oh
Soy clásico y quiero... café
Ojalá que llueva un control remoto
Instalé un portoncito y lo tengo acá
Será porque está un poco, senil el Toto
Pero sin él no funca mi PPA
Ohh ohh, ohh ohh
Ojalá que al viejo del latiguillo
Algún futbolista, que admire él
Venga suavecito, le diga al oído
Vaya viejo y jubi... le-sé
Pa’ que su hija chica, no lo extrañe tanto
Con formol al viejo lo embalsamamo’
Pa’ que Sergio Gorzy, no moleste tanto
Ayer le inyectamos gripe del chancho
Mezclada en la droga, que toma en el palco
Ayer le inyectamos gripe del chancho
Ya se encontrará con… Yahvé
Ohh ouo oh ouo
Ojalá alguien vea el talento innato
Que tiene éste botija, que es como el sun
Montevideano y cero: humilde o chato
Quiero eliminar ese, “lugar común”
Ohh ohh, ohh ohh
Ojalá este pueblo de perspicaces
Use esa pericia para inventar
Algo que no sea el… repetido chiste
Parodista de car… na-vál!
Pa’ que el ser humilde o, decir: “campechano”
No me haga sentir que soy uruguayo
Pa’ que una mostaza, y éste mate amargo
No me enorgullezca como uruguayo
Ojalá le llueva, una idea nueva
A ese licenciado de nombre Orlando
O que se la mande… Yahvé
Pa’ que to’ los niños, golpeados por Cacho
Ahora que son hombres, le den un palo
Pa’ que la tintura, de esos pelos rancios
Cause en su cerebro, problemas varios
Ay, ojalá el payaso, pelusita venga hoy
Su nombre completo diga si es macho…
“Pelusa de ombligo”, seréeee
viernes, 5 de junio de 2009
Tal para cual
Tanto le dijeron, tanto le insistieron, que hizo caso omiso a las recomendaciones de los médicos y salió a mostrarse. El vulgo pudo más que el patriciado profesional.
Los antecedentes de hipertensión, diabetes y disfunciones cardíacas de su familia, no hicieron mella en su afán de mantener esa “silueta perfecta” de la que la gente hablaba tan a menudo.
Aunque Ateneos Médicos varios habían llegado a idénticas conclusiones (ser un couch potato era mucho menos riesgoso para su salud, que correr un ómnibus o tender una cama de 2 plazas), ella, decidió exponerse; tomar ese riesgo.
A pesar de haber hecho jamás, medio abdominal (se levantaba de la cama con un sistema de poleas, creado por su papá que, si bien sordo y cojo, se daba bastante maña para la creación o réplica de arcaicos modelos motrices), no había un gramo de grasa en su envidiable y nunca penetrado organismo. Los 240 centímetros de silueta se desparramaban en un armónico 90-60-90. Pero sabía que de mantener el sedentarismo, engordaría como un sapo, una bulímica o Humberto de Vargas.
Algunos la miraban con obsceno gesto, otros le silbaban, muchos la piropeaban cuando pasaba, más de uno hacía la mano boba estando parado junto a ella en el ómnibus. Pero todos, absolutamente todos, la deseaban con locura.
Tan bonita como desobediente. Decidió mantener su figura con una exigente e insana ruina de “ecsersais”, sin escuchar siquiera las advertencias de su médico de cabecera. Trote para aquí, lagartija para allá, abdominal por un lado, mancuerna por el otro.
Muchos querían que hiciese rodilla al pecho, pero ella era virgen aún.
Quizás fue una elección randómica con la guía telefónica. A lo mejor está en un nivel de evolución superior al resto y sabe que en otra vida fui una estrella del porno en vivo (no existía la televisión en esa época), y sus ansias de placer la llevaron a hacer lo que hizo. Otra opción es que se cansó de esperar y agarró al primer gil que le pasó por delante. No lo sé. Nunca lo sabré (no me atrevo a preguntarle, por miedo a avivarla; que se percate que en un show pornográfico no podría haber hecho más que el pop para los asistentes y que me abandone al instante), pero lo cierto es que me eligió a mi.
Gritaría a los cuatro vientos: ¡ESA ES MI MUJER!, pero sin tener al lado a Jorge Rossi, con un micrófono, mirando a la cámara y leyendo una tarjetita con el logo del programa impreso en el dorso, no es lo mismo.
Los antecedentes de hipertensión, diabetes y disfunciones cardíacas de su familia, no hicieron mella en su afán de mantener esa “silueta perfecta” de la que la gente hablaba tan a menudo.
Aunque Ateneos Médicos varios habían llegado a idénticas conclusiones (ser un couch potato era mucho menos riesgoso para su salud, que correr un ómnibus o tender una cama de 2 plazas), ella, decidió exponerse; tomar ese riesgo.
A pesar de haber hecho jamás, medio abdominal (se levantaba de la cama con un sistema de poleas, creado por su papá que, si bien sordo y cojo, se daba bastante maña para la creación o réplica de arcaicos modelos motrices), no había un gramo de grasa en su envidiable y nunca penetrado organismo. Los 240 centímetros de silueta se desparramaban en un armónico 90-60-90. Pero sabía que de mantener el sedentarismo, engordaría como un sapo, una bulímica o Humberto de Vargas.
Algunos la miraban con obsceno gesto, otros le silbaban, muchos la piropeaban cuando pasaba, más de uno hacía la mano boba estando parado junto a ella en el ómnibus. Pero todos, absolutamente todos, la deseaban con locura.
Tan bonita como desobediente. Decidió mantener su figura con una exigente e insana ruina de “ecsersais”, sin escuchar siquiera las advertencias de su médico de cabecera. Trote para aquí, lagartija para allá, abdominal por un lado, mancuerna por el otro.
Muchos querían que hiciese rodilla al pecho, pero ella era virgen aún.
Quizás fue una elección randómica con la guía telefónica. A lo mejor está en un nivel de evolución superior al resto y sabe que en otra vida fui una estrella del porno en vivo (no existía la televisión en esa época), y sus ansias de placer la llevaron a hacer lo que hizo. Otra opción es que se cansó de esperar y agarró al primer gil que le pasó por delante. No lo sé. Nunca lo sabré (no me atrevo a preguntarle, por miedo a avivarla; que se percate que en un show pornográfico no podría haber hecho más que el pop para los asistentes y que me abandone al instante), pero lo cierto es que me eligió a mi.
Gritaría a los cuatro vientos: ¡ESA ES MI MUJER!, pero sin tener al lado a Jorge Rossi, con un micrófono, mirando a la cámara y leyendo una tarjetita con el logo del programa impreso en el dorso, no es lo mismo.
domingo, 31 de mayo de 2009
Pequeño hombre de bronce
Porque mamá me tuvo siempre a raya, y papá también.
Haciendo caso a la publicidad del Evatest, entrego este merecido reconocimiento con “un simple retraso”.
Por eso hoy, 5 días de después, homenajeo al pequeño individuo de bronce... también conocido como CANILLITA
Con la cara pintada, una boina bolchevique, los zapatos más destrozados que la psiques de un pastabasero de años y varias lágrimas en los ojos, me pongo a cantar:
Quiero escuchar
Al gran Sánchez Padilla
Cantando murga, junto a pablo millor
Quiero que Abdala, se ría de su jefe
Se burle de su nombre
Maria... por favor!!!
Quiero escuchar
Al guapo Larrañaga
Con su foniatra, gritar “revolución”
Quiero a Carballo
Su megalomanía. Que nombre otro programa
“Carballo, que valor!”
“Quiero escuchar!”
Gritó el sordo González
Y aunque tratamos, ninguno le entendió
Quiero escucharte
Le dijo Farro a Popo
Cuando tocó Romano, la bruta se durmió
Quiero apelar
Dije a su Señoría
“bruta” no “puta”, a ella se adjetivó
Quiero ponerla!
Confieso mientras canto, si existen voluntarias
Les doy mi movicom
Quiero cerrar
Pues me estoy aburriendo
Pinturreajeado, me siento un maricón
Quiero morirme
Por la gripe porcina, y así cumplir mi sueño
‘Tar en televisión
Aclaración al pié (I):
En mi cabeza tenía un ritmo loopeado de “el grito del canilla”. Una estrofita repetida ad eternum. Cuando terminé y me fijé en youtube me di cuenta que mis neuronas adaptaron la melodía como quisieron, y la transformaron en algo que muy lejos está de la original versión.
Hagan un esfuerzo por entender. Si no lo consiguen, avísenme y se los canto por teléfono.
Aclaración al pié (II):
Este tema hablaba de las condiciones infrahumanas de trabajo de los vendedores de periódicos, de los precios astronómicos de las publicaciones y las quejas no escuchadas por las autoridades. Era un tema de protesta. Me sentí un cantor del pueblo, un Olimareño. Esto iba a ser grande. Seguramente volvería Zona Urbana para hacer televisiva mi cantada denuncia. Todo el mundo estaba pendiente. Las radios a punto de dar play a este nuevo hitazo.
Minutos antes, llegamos un importante acuerdo con el amigo Eddie S. ¿Qué necesidad de joder? - me dije/o
Adiós mortales!
Me voy a disfrutar mi colección completa de Semanario.
Haciendo caso a la publicidad del Evatest, entrego este merecido reconocimiento con “un simple retraso”.
Por eso hoy, 5 días de después, homenajeo al pequeño individuo de bronce... también conocido como CANILLITA
Con la cara pintada, una boina bolchevique, los zapatos más destrozados que la psiques de un pastabasero de años y varias lágrimas en los ojos, me pongo a cantar:
Quiero escuchar
Al gran Sánchez Padilla
Cantando murga, junto a pablo millor
Quiero que Abdala, se ría de su jefe
Se burle de su nombre
Maria... por favor!!!
Quiero escuchar
Al guapo Larrañaga
Con su foniatra, gritar “revolución”
Quiero a Carballo
Su megalomanía. Que nombre otro programa
“Carballo, que valor!”
“Quiero escuchar!”
Gritó el sordo González
Y aunque tratamos, ninguno le entendió
Quiero escucharte
Le dijo Farro a Popo
Cuando tocó Romano, la bruta se durmió
Quiero apelar
Dije a su Señoría
“bruta” no “puta”, a ella se adjetivó
Quiero ponerla!
Confieso mientras canto, si existen voluntarias
Les doy mi movicom
Quiero cerrar
Pues me estoy aburriendo
Pinturreajeado, me siento un maricón
Quiero morirme
Por la gripe porcina, y así cumplir mi sueño
‘Tar en televisión
Aclaración al pié (I):
En mi cabeza tenía un ritmo loopeado de “el grito del canilla”. Una estrofita repetida ad eternum. Cuando terminé y me fijé en youtube me di cuenta que mis neuronas adaptaron la melodía como quisieron, y la transformaron en algo que muy lejos está de la original versión.
Hagan un esfuerzo por entender. Si no lo consiguen, avísenme y se los canto por teléfono.
Aclaración al pié (II):
Este tema hablaba de las condiciones infrahumanas de trabajo de los vendedores de periódicos, de los precios astronómicos de las publicaciones y las quejas no escuchadas por las autoridades. Era un tema de protesta. Me sentí un cantor del pueblo, un Olimareño. Esto iba a ser grande. Seguramente volvería Zona Urbana para hacer televisiva mi cantada denuncia. Todo el mundo estaba pendiente. Las radios a punto de dar play a este nuevo hitazo.
Minutos antes, llegamos un importante acuerdo con el amigo Eddie S. ¿Qué necesidad de joder? - me dije/o
Adiós mortales!
Me voy a disfrutar mi colección completa de Semanario.
jueves, 28 de mayo de 2009
Mitomanía suprimida. Verdades from now on.
La vida masculina no es una pila. De alcalina tiene poquito y nada. Un PH promedio de 4,5* es lo que mueve el mundo de éstos seres primitivos, poco pensantes, subyugados por la testosterona.
Y yo no soy una excepción. Porque puedo parecer una tecnicolor mariposita, moverme con gracia y sensual cadencia, pero no dejo de ser un individuo con un cromosoma X y otro Y en mi par 23.
Y me cansé. Me cansé de mostrar mis desgracias, abrir mi corazón (y más dolorosas heridas), creyendo que así las enamoraría, o al menos generaría mínima lubricación en ellas (en las hembras humanas, no en las heridas).
Por lo visto, el lugar de “pobrecito” no me queda nada bien, y en las féminas no despierta más que asquito, pena y nauseas.
Dejemos de lado entonces, esa falsa y pretenciosa modestia, y mostremos al mundo quién soy en realidad.
I’m too salty for this little and overstrung country.
Seamos sinceros. Se nota que estoy bañado en cloruro de sodio. Soy como un cono de papas noisette de Calprica (pero sin tanto aceite viejo, ni vendedoras –adjetivadas idénticamente, y- con olor a fritanga).
¿Para qué seguir mintiendo? ¿Con qué objeto?
Si lo único que conoces de mí, son mis capacidades amatorias **, puedo entender que hables pestes. Incluso, que sonrías con sorna y desdén. Pero al indagar más allá, encontrarás un individuo que lo único que tiene mediocre es la longitud de su órgano evacuante de urea y otros fluidos.
Intentemos seducir con la verdad.
Soy demasiado grande. Soy muy bueno.
Estoy tan, pero tan salado! Soy el charqui new age.
Ríndanme tributo! Y háganlo sin quejarse ni intentar evadirme. Que, bien o mal, yo no soy ningún Zaidensztat, eh!
Así que abandono el cómodo trono de la modestia. Decido ser sincero. Real. Perfecto.
Y todo esto, a partir de hoy.
Así que, ¡preparaos!
* Promedio del PH vaginal
** Capacidades diferentes si las hay. Estoy para la Teletón de los amantes.
Y yo no soy una excepción. Porque puedo parecer una tecnicolor mariposita, moverme con gracia y sensual cadencia, pero no dejo de ser un individuo con un cromosoma X y otro Y en mi par 23.
Y me cansé. Me cansé de mostrar mis desgracias, abrir mi corazón (y más dolorosas heridas), creyendo que así las enamoraría, o al menos generaría mínima lubricación en ellas (en las hembras humanas, no en las heridas).
Por lo visto, el lugar de “pobrecito” no me queda nada bien, y en las féminas no despierta más que asquito, pena y nauseas.
Dejemos de lado entonces, esa falsa y pretenciosa modestia, y mostremos al mundo quién soy en realidad.
I’m too salty for this little and overstrung country.
Seamos sinceros. Se nota que estoy bañado en cloruro de sodio. Soy como un cono de papas noisette de Calprica (pero sin tanto aceite viejo, ni vendedoras –adjetivadas idénticamente, y- con olor a fritanga).
¿Para qué seguir mintiendo? ¿Con qué objeto?
Si lo único que conoces de mí, son mis capacidades amatorias **, puedo entender que hables pestes. Incluso, que sonrías con sorna y desdén. Pero al indagar más allá, encontrarás un individuo que lo único que tiene mediocre es la longitud de su órgano evacuante de urea y otros fluidos.
Intentemos seducir con la verdad.
Soy demasiado grande. Soy muy bueno.
Estoy tan, pero tan salado! Soy el charqui new age.
Ríndanme tributo! Y háganlo sin quejarse ni intentar evadirme. Que, bien o mal, yo no soy ningún Zaidensztat, eh!
Así que abandono el cómodo trono de la modestia. Decido ser sincero. Real. Perfecto.
Y todo esto, a partir de hoy.
Así que, ¡preparaos!
* Promedio del PH vaginal
** Capacidades diferentes si las hay. Estoy para la Teletón de los amantes.
miércoles, 20 de mayo de 2009
Autonomía ocular
Uno pa’ aquí!
El otro pa’ allá!
Y moviendo, moviendo. Girando… Va!
Aquellos asiduos lectores, creerán que me puse a robar la plata escribiendo la secuela del post anterior. Que tuvo tantas y tan buenas repercusiones que inventé una segunda parte; y ahora me voy a laciar las crines y me voy a poner dos caravanas para ser el Hernán Caire de los blogs.
A todas aquellas que tienen fantasías sexuales con aquel que otrora fuera pareja de la afamada Nazarena Velez, debo decirles que no se ilusionen. Si bien tangible, no soy (tan) terraja, y el comienzo de este post no emula la guía de un coreógrafo de grupo de pop latino, sino que es una simple descripción de mis glóbulos oculares, cuando uno de ellos (peinándose la cresta y lustrando su cinto de tachas) se me pone punky.
No tengo control sobre mis parejas, ni sobre mis eyaculaciones. Y ahora, a estos hijos de puta no les alcanza con tener alto grado de astigmatismo, sino que se les ocurre dejar su condición simétrica y creerse únicos e irrepetibles. Miren, bobetas! Vuestra adolescencia ya pasó. Es hora de que se den cuenta que no van a cambiar el sistema (ocular) con esos tontos actos rebeldes.
Acá el que manda soy yo, y si se me ocurre ponerlos a mirar la película de Sex & The City por tercera vez esta semana, lo van a hacer sin chistar, lagrimear, ni meterse basuritas en ustedes mismos. Viven por y para mí! Sí, les tocó un jefe déspota. ¿Qué le van a hacer?
Esto es un ultimátum. O se ponen de acuerdo y me actúan coreográficamente, moviéndose al unísono y apuntando hacia el mismo sitio, o tomo un curso de lectura y escritura en Braille y prescindo de sus servicios a la brevedad.
Con el tenedor en una mano, y el tarro de alcohol en la otra (porque los voy a asesinar a ustedes, pero no voy a ser tan boludo como para infectarme yo), los saluda atentamente.
Hugo, (The) Boss.
El otro pa’ allá!
Y moviendo, moviendo. Girando… Va!
Aquellos asiduos lectores, creerán que me puse a robar la plata escribiendo la secuela del post anterior. Que tuvo tantas y tan buenas repercusiones que inventé una segunda parte; y ahora me voy a laciar las crines y me voy a poner dos caravanas para ser el Hernán Caire de los blogs.
A todas aquellas que tienen fantasías sexuales con aquel que otrora fuera pareja de la afamada Nazarena Velez, debo decirles que no se ilusionen. Si bien tangible, no soy (tan) terraja, y el comienzo de este post no emula la guía de un coreógrafo de grupo de pop latino, sino que es una simple descripción de mis glóbulos oculares, cuando uno de ellos (peinándose la cresta y lustrando su cinto de tachas) se me pone punky.
No tengo control sobre mis parejas, ni sobre mis eyaculaciones. Y ahora, a estos hijos de puta no les alcanza con tener alto grado de astigmatismo, sino que se les ocurre dejar su condición simétrica y creerse únicos e irrepetibles. Miren, bobetas! Vuestra adolescencia ya pasó. Es hora de que se den cuenta que no van a cambiar el sistema (ocular) con esos tontos actos rebeldes.
Acá el que manda soy yo, y si se me ocurre ponerlos a mirar la película de Sex & The City por tercera vez esta semana, lo van a hacer sin chistar, lagrimear, ni meterse basuritas en ustedes mismos. Viven por y para mí! Sí, les tocó un jefe déspota. ¿Qué le van a hacer?
Esto es un ultimátum. O se ponen de acuerdo y me actúan coreográficamente, moviéndose al unísono y apuntando hacia el mismo sitio, o tomo un curso de lectura y escritura en Braille y prescindo de sus servicios a la brevedad.
Con el tenedor en una mano, y el tarro de alcohol en la otra (porque los voy a asesinar a ustedes, pero no voy a ser tan boludo como para infectarme yo), los saluda atentamente.
Hugo, (The) Boss.
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